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15.4.09

ELABORACIÓN DE PERFILES CRIMINALES DESCONOCIDOS CON BASE EN LA ESCENA DEL CRIMEN

ELABORACIÓN DE PERFILES CRIMINALES DESCONOCIDOS CON BASE EN LA ESCENA DEL CRIMEN
Martes 21 de octubre de 2008 A continuación por cortesía de Ángela Tapias de "Psicología Jurídica Org" reproducimos un interesante y extenso artículo sobre Perfiles Criminales. Ángela Tapias Saldaña Luisa Avellaneda Castellanos Melissa Moncada Muñoz Irma Pérez Puentes Elaboración de Perfiles de Criminales desconocidos con base en la Escena del Crimen es una técnica de investigación judicial que consiste en inferir aspectos psicosociales del agresor con base en un análisis psicológico, criminalístico y forense de sus crímenes, con el fin de identificar un tipo de persona (no una persona en particular) para orientar la investigación y la captura, esta técnica es útil para la justicia porque permite ser aplicada en diferentes situaciones como crímenes violentos, descarte de sospechosos, identificación del tipo de criminal que cometió el delito; también es ventajosa para los profesionales de la justicia como herramienta al preparar interrogatorios, justificar la petición de pruebas; pero sobretodo es de gran utilidad en la aproximación judicial a un delincuente. Después de haber revisado a varios autores, se logró como principal aporte un modelo del proceso de generación del perfil de criminales desconocidos basado en la escena del crimen, en donde se recopiló la teoría de la mayoría de autores que trabajan con perfiles criminales. Es importante tener en cuenta que al perfilar hay ciertos aspectos de la víctima o de la escena del crimen que pueden ser observados y de los cuales se pueden extraer inferencias psicológicas, a esto es a lo que se le denominó evidencia psicológica y es una estrategia clave para lograr generar el perfil. Para finalizar se hicieron sugerencias con el fin de que esta técnica pueda ser implementada en Colombia como una manera eficaz de aproximación al los agresores.

El uso de la psicología para capturar criminales tuvo inicios literarios que datan de 1841 con los “asesinatos de la calle morgue” de Edgar Allan Poe; sin embargo, en la vida real esta aplicación tuvo principio en Gran Bretaña en el año de 1888 cuando el Dr. George B. Philips patólogo forense, diseñó el método “modelo – herida”; este modelo se basaba en la comprensión de la naturaleza de las lesiones de la víctima como base para la elaboración estadística del perfil del delincuente.(Turvey 1.999).

Investigaciones de Turvey (1999), afirman que en 1876 en Europa, Cesar Lombroso, médico italiano, publicó su libro "El hombre delincuente", en donde comparó información sobre los ofensores como gustos similares, raza, edad, sexo, características físicas, educación, y la región geográfica; estudiando 383 prisioneros italianos acudiendo a sus teorías evolutivas y antropológicas para explicar los orígenes de la conducta delictiva, encontrando como contribución tres tipos principales de delincuentes: 1.El criminal nato: Son ofensores degenerados, primitivos que eran reversiones evolutivas más bajas en términos de sus características físicas. 2. Los delincuentes dementes: Son ofensores que padecen patologías mentales y /o enfermedades físicas y deficiencias orgánicas. 3. Criminaloides: Son ofensores sin características específicas. Ellos no fueron afligidos por defectos mentales reconocibles, pero su naturaleza mental y emocional los predispuso a conducta delictiva bajo ciertas circunstancias. El Dr. Cesar Lombroso con su teoría de antropología delictiva concluyó que habían 18 características físicas indicativas de un criminal nato entre las que se encuentran: desviación en tamaño y forma de la cabeza, la raza y región de proveniencia del delincuente, asimetría de la cara, dimensiones excesivas de la mandíbula y pómulos, defectos y peculiaridades del ojo, orejas de tamaño raro o muy pequeño, la nariz torcida, curvada o con una punta que sube como la cresta de los orificios nasales hinchados; labios carnosos, hinchados, y destacándose, bolsas en las mejillas. (Turvey,1999). Otra propuesta clásica para identificar delincuentes fue la formulada en 1955 por el criminólogo Alemán Erns Kretschmer citado por Turvey (1999), quien propuso que existen cuatro clases de criminales, afirmación basada en un estudio de 4414 casos y cuerpos. Estos tipos eran como sigue: 1. Leptosómico: Son altos y delgados; asociado con hurto menor y fraude. 2. Atlético: Músculos bien desarrollados; asociado con crímenes de violencia. 3. Pícnico: Son bajos y gordos; normalmente asociado con crímenes de decepción y fraude, pero en ocasiones se encuentran correlacionados con crímenes de violencia. 4. Mixto: Aquellos que encajaron en más de una de las clasificaciones anteriores. Asociado con crímenes contra la decencia y moralidad, así como los crímenes de violencia. Estas dos teorías precientíficas y biologicistas de Kretschmer (1955) y Lombroso (1876) decayeron porque recibieron un sin numero de críticas, pues los términos eran muy vagos y sin ninguna comparación con otras poblaciones; como no lograron confirmaciones empíricas fueron olvidadas. Habiendo hecho un recuento de las clasificaciones que antecedieron la elaboración de perfiles es importante hacer mención según la Policía Nacional de Colombia, (1998) a un uso piloto de la técnica que se hizo en la primera guerra mundial cuando un psiquiatra trató de realizar un perfil de Hitler. Holmes y Holmes (1996) encontraron en su investigación hallazgos como la gran influencia que ejercía la familia sobre Hitler; factor que influyo para sus actos futuros; la figura paterna que Hitler tenia era la de un hombre frió, cruel y brutal en las relaciones con la esposa y sus hijos; mientras que su madre era sufrida y considerada, características que hicieron que Hitler desarrollara un apego muy arraigado hacia ella pero simultáneamente sentía cierto rechazo hacia por que no admitía que soportara todos los actos del esposo. Ante esta situación Hitler dejo de relacionarse con la gente porque consideraba que nadie era

confiable, se alejo mucho de su madre y ella decidió apegarse a su esposo en vista de que su hijo se alejaba afectivamente cada vez más. Otro intento del uso de los perfiles criminales fue el retrato conductista de un asesino serial, realizado por el Psiquiatra James Brussel en 1957. El Dr. Brussel infería conductas del ofensor comparando sus conductas delictivas con la conducta de pacientes con desordenes mentales similares; el fruto de su investigación se reflejó cuando elaboró el perfil del “Bombardero Loco” en Nueva York. El asombroso diagnóstico de Brussel se reconoce universalmente como el paradigma de una técnica que ahora se utiliza como una de las técnicas más potentes en la cacería de los asesinos seriales: el perfil psicológico. A pesar del impacto de este hecho, hasta 1970 las posibilidades de utilizar esta técnica fueron pocas, y así mismo se empezó a explorar un método más sistemático. (Goobar,2001). En 1.960 en Inglaterra el aporte a la técnica de elaborar perfiles fue de Palmer citado por Ressler, Burgess y Hartman, (1.999) quien publicó los resultados de un estudio realizado a lo largo de tres años con 51 asesinos condenados. La contribución de este estudio fue construir un retrato verbal de un asesino utilizando términos psicológicos. Afirma McCann (1.992) que para los años setentas, la técnica se desarrolló lentamente en la unidad de ciencias del comportamiento del Federal Boureau of Investigation FBI, ubicada en Quántico, Virginia y que actualmente se llama unidad de apoyo investigativo. Los agentes del FBI habían llegado a adquirir más conocimiento en el desarrollo de nuevas dimensiones en investigaciones criminales, tomando como sustento el laboratorio forense, el cual aún se limitaba por la poca evidencia que brindaba en la que se podían apoyar. En esta misma década de los setentas el agente federal de investigación Howard Taeten comenzó un programa de perfil delictivo en la sección policiaca de California (Estados Unidos), tratando de enseñar tácticas para perfiles de delincuentes como una ayuda de investigación; su principal contribución fue la implementación de una cátedra sobre perfiles criminales dirigida a los agentes del FBI. (Turvey, 1999). Cátedra que fue de gran ayuda, ya que cinco años después de trabajar desde la teoría (1975), los profesionales del FBI se enfrentaron a un caso de homicidio sexual con marcada violencia (amputación de ambos pechos, sistema reproductivo desplazado, cuerpo con cortes y heridas de puñal, señales de antropofagia) y para organizar la información desarrollaron una clasificación que diferenciara el asesinato sádico del asesinato sexual. (Hazelwood y Douglas, 1.980, citados por Burgess, Douglas y Burgess, 1997). Pasados dos años, en 1977 Groth, Burguess y Holmstrom citados por Homant y Kennedy (1998), investigaron 225 casos de violación tomando como fuente 133 violadores y 92 víctimas, en este estudio encontraron que los motivos que predominan en los violadores son básicamente cuatro; el 44% correspondió sentimientos de poder, el 21% correspondió a reafirmación del sentimiento de poder, 30% ira-venganza, 5% ira –excitación. Esta primera clasificación de los motivos de los violadores es una contribución importante para el inicio de las investigaciones sobre principales motivos por los que actúa el agresor. Afirman Ault y Reese (1.980) que en 1.978 se inició un proyecto piloto de análisis psicológico criminal con el fin de formular perfiles mediante entrevistas de investigación con criminales encarcelados, el cual fue llamado: “programa de interrogación sobre la personalidad criminal”, tenía por objeto establecer las características, motivaciones, actitudes y comportamientos más sobresalientes de los delincuentes involucrados en tipos específicos de crímenes con el fin de preparar programas informáticos para procesar los datos, previendo

que a medida que esta base de datos se fuera acumulando, proporcionaría información acerca de varias clases de delincuentes. Para el año de 1.980 Hazelwood y Douglas del FBI hicieron una contribución a la literatura con su clasificación de homicidios por tipo, estilo y número de víctimas, describiendo el homicidio como simple, doble, triple, asesinato en masa clásico y familiar, asesino serial y asesino itinerante, organizado y desorganizado.

Así mismo, a finales de los 80 los agentes de la unidad de ciencias del comportamiento del FBI empezaron a trabajar en la clasificación de los crímenes usando el manual diagnóstico y estadístico (DSM) de la Asociación Americana de Psiquiatría APA. Se clasificaron los crímenes de asesinato, incendios y abusos sexuales, y se conformó el Comité Advisory Committee Representing Federal and Private Association. (Burguess y colaboradores,1.997). Tres años después Hazelwood (1.983) citado por Arrigo,(1999) describió cómo elaborar el perfil de los violadores a través de informes de las víctimas. Para lograrlo se basó en 3 puntos fundamentales entre los cuales incluía una cuidadosa entrevista con la víctima acerca del comportamiento del violador, un análisis del comportamiento para tratar de descubrir la motivación subyacente y un perfil individual. El primer reconocimiento operacional del uso extenso de la psicología en Estados Unidos, fue cuando a mediados de los ochentas, la policía metropolitana, junto con el FBI perfilaron a un secuestrador en serie que operaba en el sector de Notting Hill. Entre septiembre de 1979 y septiembre de 1983, este secuestrador había atacado a quince mujeres, en sus propias casas, en las áreas de Kensington y Notting Hill, en West London. (Jackson y Bekerian, 2000). En la investigación, se contó con la colaboración de los Senior Investigation Officer (SIO) quienes son investigadores de alto rango y cuentan entre su equipo psicólogos que elaboraron perfiles del posible asesino. Habiendo conformado el equipo de investigación entre SIO y FBI, se analizaron muestras de ADN del perpetrador, recogidas en los ataques del 1979 a1983 y en el ataque a la mujer en 1987; resultado que comprobó que los secuestros, fueron cometidos por la misma persona: Tony Frederick Mc. Lean fue quien dio positivo a la prueba del ADN, siendo sentenciado a cadena perpetua por los secuestros. (Jackson y Bekerian, 2000) Así mismo, En 1986 la policía de Leicestershire escuchó la opinión de un psicólogo perfilador cuando hubo un secuestro y posterior asesinato del menor Dawn Asworth. Este caso fue vinculado a uno que aconteció en el año de 1983, en el cual Linda Mann fue la víctima. Para poder resolver estos casos, también se usó la técnica de identificación por medio del ADN descubierta por el Dr. Alec Jeffreys, y cuya solicitud se justificaba para la elaboración del perfil psicológico del criminal; a través de la comparación de las muestras de sangre del caso del menor Dawn Asworth y del caso Linda Mann se pudo llegar a la conclusión de que los secuestros y asesinatos habían sido cometidos por la misma persona. (Jackson y Bekerian, 2000).

Como aporte de la tecnología informática; en agosto de 1986, se convocó una conferencia para los SIO’s que habían tomado casos no resueltos de niños asesinados. Esto creó la obvia necesidad de examinar casos similares. La conferencia contribuyó en la conformación de un equipo bajo el mando de Don Dovaston, jefe del cuartel general de policía de Derbyshire, trabajando en el desarrollo de una base de datos la cual es ahora bien conocida con el nombre de CATCHEM (sigla en inglés de Equipo Centralizado de Análisis, Comparación y Manejo de Homicidios) y que representa uno de los mejores softwares de apoyo para la investigación criminal. (Jackson y Bekerian, 2000) En el Reino Unido en 1998 ocurrió un caso que evidencia la utilidad de la elaboración de perfiles criminales, especialmente en crímenes de tipo sexual; la información fue obtenida del texto “Offender Profiling” de las autoras Jackson y Bekerian, (2000). Se denominó “el asesino del ferrocarril”, en él; se vio involucrado John Duffy ex-carpintero del ferrocarril Británico quien por pertenecer al ferrocarril llegó a ser un sospechoso en la investigación policial; sin embargo alcanzó a ser ignorado entre la lista de los oficiales que contenía 4900 sospechosos. Se realizó un perfil por parte del un equipo de psicólogos, describiendo las posibles características físicas y comportamentales del agresor, se tomaron las muestras de ADN de sangre y semen encontrado sobre las victimas obteniendo que correspondían a Duffy y finalmente, su domicilio quedaba en el área que el equipo de psicólogos había señalado en el perfil. Duffy fue vigilado y arrestado por la policía, fue declarado culpable en 1987 por dos asesinatos y cinco secuestros. La inmensa publicidad que generó el caso de Duffy, creó una gran demanda de la técnica del perfilamiento criminal, la cual fue empleada en cerca de 300 investigaciones durante los últimos nueve años. (Jackson y Bekerian 2000). Revisado el caso anterior y continuando con la historia de elaboración de perfiles criminales, en el año de 1.989 el FBI realizó el perfil post-mortem de un asesino suicida que colocó una bomba en un barco, de este asesino se concluyó que fue un oficial artillero homosexual humillado. El congreso de los Estados Unidos descontento con el resultado designó a 14 peritos entre psicólogos y psiquiatras para que revisaran los procedimientos y resultados del FBI, en este caso se afirmó que las conclusiones no tenían bases científicas y por ello la técnica fue receptora de duras críticas. (Homant Kennedy, 1.998) En 1991, los detectives del FBI estaban usando técnicas de perfilamiento con mayor frecuencia y los signos eran alentadores, pero aún no había evidencia del surgimiento de un sistema coherente y ni de una técnica respaldada por la ciencia evidenciando la falta de un sistema de evaluación válido y confiable. (Jackson y Bekerian, 2000) En junio de 1992, el Comité Policial ACPO Association of Chief Police Officers del Reino concluyó que era viable el desarrollo de la elaboración del perfil criminal como herramienta operacional. La evaluación de la técnica aportó 26 recomendaciones que contribuirían a fortalecerla, las principales fueron: 1.El perfilamiento del criminal es esencialmente viable. 2.El trabajo comenzaría suministrando un sistema operacional. 3.El programa puede ser implementado por la policía, pero manejado por el grupo de investigación policial . La implementación es importante en el sentido de entrega del servicio, mas no como investigación académica. 4. Se crearía una base de datos en el ámbito nacional, para permitir la suficiencia estadística con miras al mejoramiento del perfilamiento; la factibilidad del uso de un sistema de computación de inteligencia artificial sería explorada utilizando a CATCHEM.

La investigación subsecuente sobre la técnica fue desarrollada por el PRG (Grupo de Investigación de la Policía). Según Jackson y Bekerian, (2000) los objetivos generales del programa fueron los siguientes: 1.Establecer qué tan útil puede ser el perfilamiento del delincuente en la ayuda a la eficiencia investigativa del policía experimentado. 2. Administrar el desarrollo y los mecanismos apropiados para optimizar los beneficios del perfilamiento a la policía. Estos objetivos han sido logrados mediante ciertos proyectos individuales pero conectados entre sí. Debido al primer objetivo, cerca de 200 casos donde se ha utilizado el perfilamiento han sido resueltos, donde se ha utilizado el perfilamiento.

Otro antecedente de tipo social, más que judicial fue el aporte de Jhon Douglas quien dirigió durante 20 años la Unidad de Apoyo Investigativo del FBI, el grupo élite dedicado al rastreo de los asesinos seriales. Este agente hizo aportes para la literatura y el cine porque inspiró uno de los personajes de la película “El silencio de los inocentes”. Ha escrito tres best seller sobre el tema: Cazador de mentes: dentro de la unidad de crímenes seriales del FBI, Una bomber: tras la pista del asesino serial más buscado de los Estados Unidos y Viaje a la Oscuridad (Goobar, 2001). En 1.993 en el Reino Unido se empieza a trabajar con técnicas informáticas para identificar perfiles delincuenciales. En la Policía de Northumbria, se utilizó tecnología similar a la de CATCHEM para identificar una serie de robos caseros, en los cuales se investigaba con dichas herramientas información del modus operandi, ubicación, relación del criminal y la víctima, etc. (Jackson y Bekerian, 2000). Siempre que un delincuente de este tipo es reseñado más de cuatro veces en el sistema, es etiquetado como serial y se convierte en sujeto de investigación con el fin de alimentar el sistema. Para el año de 1995, se estableció la facultad nacional del crimen en el colegio del estado mayor de la policía en Bramshill, Reino Unido. El estado mayor de la facultad estaba en capacidad de trabajar con los SIO’s se implementaron bases de datos al alcance de todos como herramienta para comparar casos recientes con otros más antiguos. (Jackson y Bekerian 2.000). Como se observa, es el FBI el que ha desarrollado la mayor cantidad y calidad de unidades de investigación y elaboración de perfiles, unidades sustentadas en la teoría, metodología e investigación de perfiles delincuenciales.

Según Turvey (1999), un elevado número de agencias de los Estados Unidos tienen sus propias unidades especializadas en perfiles, y su número internacionalmente también ha crecido en países como Australia, Canadá, Inglaterra, y Holanda. Para finalizar esta reseña histórica se citan dos intentos colombianos de incursionar en el uso de la técnica. El primero de ellos fue en 1.993, la técnica se utilizó para el análisis del asesinato de 4 niños en Bogotá; se decidió utilizarla por la similitud que presentaban los asesinatos resueltos por el FBI., se concluyó que en Colombia no se realizan análisis psicológicos con una fundamentación técnico-científica ya que se emplean procedimientos empíricos acompañados de la experiencia del investigador. (Medina y Vergara, 1997) El segundo caso fue el de los homicidios niños en los cañaduzales del Valle (1995), lo interesante de este caso es la participación del Departamento de Policía Judicial DIJIN; el caso inició su investigación bajo la dirección de la teniente Claudia C. Palma Buritica de la unidad de homicidios con el apoyo de investigadores de los Estados Unidos, los cuales realizaron un perfil psicológico del autor de los homicidios para orientar la investigación. Desafortunadamente estos investigadores aplicaron técnicas en forma experimental y por tal motivo no quedó documentación del perfil realizado. Según Medina y Vergara (1997), la teniente a cargo manifiesta que no recuerda los nombres de los investigadores de dicho país, ni la forma de cómo llegaron a asesorar la investigación. Recordaba que el grupo estaba compuesto por tres investigadores, entre los cuales se encontraba una psicóloga profesional uniformada. La teniente no posee una copia del informe con que se concluyó el caso. La posibilidad para recabar información consistía en la revisión de los archivos, pero esta unidad no tenía un archivo organizado para la época. Infortunadamente como se aprecia estos dos antecedentes nacionales no fueron académicamente aprovechados. En contraposición, es alentador para nuestro país saber que mediante una entrevista realizada al Dr. Fulton Franco de la Escuela de la Fiscalía General de la Nación (2001), se está cursando un proyecto para iniciar una unidad de analistas en perfiles delincuenciales y que dicho proyecto cuenta con la seriedad de un programa a largo plazo y con el sustrato académico necesario para hacer de la implementación de esta técnica una realidad en Colombia. Una visión general de la técnica en la actualidad (2001), es que se está usando con una alta frecuencia en países como Estados Unidos, el Reino Unido, los países bajos y España. Existe una proliferación de fuentes bibliográficas diseminadas en libros científicos, revistas de instituciones policiales y judiciales, incluso existen asesores privados especialmente en Estados Unidos que ofrecen sus servicios para realizar perfiles o para capacitar a otros, incluso por Internet. Definición de Perfiles Criminales La expresión ”perfil criminal” se conoce con varios términos y acepciones en la literatura policial y forense: perfil psicológico “psychological profiling” Homant y Kennedy (1998), perfil de la personalidad del criminal “criminal personality profiling” McCann, (1.992), perfil del agresor ”offender profiling”, Jackson y Bekerian (2000), perfil criminal “criminal profiling”. Stanton, (1997), perfil geográfico “geographic profiling” Rossmo (sf) citado por Homant (1.998) e Investigación analítica criminal “criminal investigative analysis” Knight, Warren, Reboussin y Soley (1998).

A continuación se presentan definiciones tradicionales de perfiles criminales emitidas por autores reconocidos y al final del apartado, se propone una definición general que recopila los conceptos de la literatura para unificar el lenguaje y favorecer la comunicación, lo cual constituye un paso fundamental en el avance del conocimiento. El centro nacional de Estados Unidos para el análisis del crimen violento (1990), citado por Knight y colaboradores, (1998), define la investigación analítica criminal como una herramienta investigadora que usa datos de la escena del crimen para generar información descriptiva y probable sobre un ofensor, disminuir el número de sospechosos y ayudar en esfuerzos de aprehensión. Similarmente y de acuerdo con Ressler y colaboradores, (1986), citados por Homant y Kennedy (1998) y Ailt y Reese en 1980, citados por Knight (1998), el uso de perfiles psicológicos en los crímenes puede ayudar a determinar el tipo de personalidad del criminal y sus características conductuales desde un análisis de los crímenes que él o ella hayan cometido; la técnica permite realizar un perfil del agresor tenga o no tenga antecedentes judiciales, si los tiene seria un criterio facilitador para la elaboración del perfil (Homant,1998); esta definición está relacionada a la del FBI (Federal Boureau of Investigation), la cual determina que el perfil criminal es una herramienta que ayuda a obtener información específica del delincuente agilizando la investigación, además brinda información a la policía sobre la manera más adecuada de interrogar sospechosos. Así, Ressler y colaboradores (1.999), aclaran que los perfiles criminales sirven para describir el tipo general de persona que puede cometer un acto criminal, no para señalar a un individuo determinado. En 1998 de acuerdo con el boletín criminológico de la Policía Nacional de Colombia se afirma que la elaboración un perfil psicológico – criminal, se basa en la evidencia que el criminal dejó o no en la escena del crimen y en pautas características que distinguen a ciertos individuos de la población en general, la información puede incluir: la raza, el sexo, la edad, el estado civil, ocupación, reacción ante el interrogatorio, madurez sexual, posibilidad de que cometa otro crimen, antecedentes policiales, nivel de escolaridad, estatus, relaciones interpersonales, entre otros. A manera de conceptualización propia con base en la literatura revisada para definir los perfiles criminales, se aporta la siguiente definición: La elaboración de perfiles criminales es una técnica de investigación judicial que consiste en inferir aspectos psicosociales (personalidad, comportamiento, motivación y aspectos demográficos) del perpetrador con base en un análisis psicológico, criminalístico y forense de sus crímenes, con el fin de identificar un tipo de persona (no una persona en particular) para orientar la investigación y la captura. Aplicaciones de la Técnica Las siguientes son las aplicaciones de la técnica de elaboración de perfiles: 1.Crímenes violentos y seriales 2.Identificación del autor y eliminación de sospechosos 3.Técnicas investigativas con base en la identificación del tipo de criminal 4.Provocar al agresor a través de los medios de comunicación 5.Preparación de interrogatorios 6.Justificación de solicitud de otras pruebas

7.Vincular crímenes

En los crímenes violentos y seriales, por razones de cualificación, tiempo y dinero la técnica resulta supremamente onerosa, por lo cual se recomienda reservarla a la investigación de delitos que rebasen la eficiencia de las técnicas tradicionales de investigación judicial. Para Colombia se sugiere reservar la técnica a la investigación de delitos especialmente violentos contra la vida, sexuales y terrorismo como masacres, homicidios y violaciones. Se enuncia el terrorismo dentro de los crímenes para aplicar la técnica porque existen antecedentes del uso de los perfiles en casos de cartas amenazantes, ya que de acuerdo con las palabras que se usen, se puede determinar las características del posible actor de este hecho, su estado mental en el momento de escribir la amenaza e inferir su motivación para encontrar a los posibles implicados y de esta manera salvar vidas. (Ressler, 1999). No obstante existen antecedentes de aplicaciones de la técnica a casos más sencillos como el hurto en residencias por parte de la policía de Northumbria Reino Unido. Sin embargo se cree que estos casos simples en Colombia pueden resolverse a través de las técnicas judiciales corrientes y no hacer un sobre uso de la técnica, por lo menos al principio de su implementación. Así mismo, recurrir a la técnica para identificación del autor y eliminación de sospechosos del crimen es para limitar la investigación a un grupo de “sospechosos”, pero no permite identificar inequívocamente a un solo sujeto, este aspecto lo debe tener presente todo el tiempo el investigador, de manera que no se base la resolución condenatoria en el perfil como único indicador. Cuando la información se complementa con el análisis forense y la evaluación de la declaración de los testigos, se pueden obtener los parámetros de eliminación de sospechosos. Otra aplicación importante es la de las técnicas investigativas con base en la identificación de tipos de criminales debido a que se han presentado casos que han llamado la atención y por tal motivo han sido sometidos a investigación, así mismo ha crecido el interés en la aplicación de la técnica de elaboración de perfiles criminales identificando los tipos de criminales que pueden estar inmiscuidos en el hecho criminal; en este caso, se sigue el siguiente procedimiento: 1.Predecir las características del criminal. 2.Establecer si es parte de una serie de crímenes. 3. Desarrollar sugerencias acerca de cómo tomar ventaja investigativa con base en las características del delito. Dentro de las sugerencias de técnicas investigativas se encuentra el proporcionar guías para el interrogatorio, el uso de los medios de comunicación, la búsqueda de aspectos específicos en los allanamientos, etc. Una manera interesante de provocar al

agresor a través de los medios de comunicación consiste en que hoy día, muchos de los usos operacionales se han dirigido al secuestro y a las muertes de índole sexual los cuales son con frecuencia reportados en la prensa sensacionalista. Los medios de comunicación modernos ejercen gran presión sobre la policía encargada de las investigaciones en mención, especialmente sobre los profesionales que trabajan aclarando los crímenes; aunque parezca extraño, esta puede ser una forma de establecer contacto con el agresor, por ejemplo, cuando los medios publican un caso de homicidio y le dan un contexto de sensacionalismo y amarillismo, el criminal puede confesar sus actos, es decir; se usan los medios de comunicación como un mecanismo de presión. (Jackson y Bekerian, 2000). Según Porter 1983, Los perfiles psicológicos criminales no solo ayudan a delimitar una investigación, sino que sugieren técnicas de influencia sobre el atacante, con base en las características de su personalidad se pueden emitir informaciones a través de los medios de comunicación con el fin de presionar a que se entregue algún criminal, ya que con ayuda de la prensa se pueden realizar artículos donde se informe del acto delincuencial y hasta agregar información de más, para que así estos se vean envueltos y sean capaces de denunciar su delito. Esta técnica también se le denominó “Proactiva”. Perfilar criminales ayuda al investigador a priorizar en una lista los posibles sospechosos. En este sentido, las técnicas de elaboración de perfiles criminales pueden dar pautas sobre cómo interrogar tanto a testigos como a sospechosos y pueden ayudar en buena medida en investigaciones de crímenes mayores, particularmente donde el rapto precede a un crimen . Algunos de los ejemplos en el éxito de esta técnica fueron reconocidos en Leicestershire (1986), en un caso de homicidio bizarro, un psicólogo clínico asesoró para la conducción de un interrogatorio, luego del arresto de un sospechoso, Paul Bostock. El psicólogo le dio a los detectives la estructura de las entrevistas, la cual estaba basada en las debilidades del sospechoso, sus fantasías y su conducta sexual, esta estrategia fue muy exitosa. (Jackson y Bekerian, 2000). Una de las fortalezas de esta técnica es que puede ser usada para justificar la solicitud de pruebas como allanamientos y de análisis del ADN, y es aquí donde el investigador u oficial mayor, se une a un equipo forense de investigación para buscar correlaciones en el ADN, la sangre y los tejidos. Como se ocurrió en la resolución del caso de Duffy. (Jackson y Bekerian, 2000). Para vincular crímenes según Turvey (1999), los elaboradores de perfiles criminales identifican similitudes entre los crímenes y con base en ello pueden establecer vínculos de autoría, diagnosticar un grupo de delitos como seriales y que posiblemente hayan sido cometidos por el mismo autor; así se unifican los esfuerzos investigativos de las distintas instituciones (policiales o judiciales) o regiones involucradas en estas conductas. Teniendo claras las aplicaciones de la técnica se presentaran a continuación los tipos de perfiles criminales que servirán a manera de información para identificar que perfil es el que se quiere desarrollar en una investigación. Tipos de Perfiles Criminales En la investigación criminal existen tres maneras de elaborar los perfiles: 1.Perfiles de agresores conocidos, perfil psicológico o método inductivo 2.Perfiles de agresores conocidos, perfil psicológico o método deductivo 3. Perfil geográfico. 1. Perfiles de agresores conocidos, perfil psicológico o método inductivo

Consiste en la caracterización de los agresores conocidos o población carcelaria para extraer características generales; es decir, se parte de lo particular a lo general; por ejemplo: si el investigador está elaborando perfiles de agresores dentro de una cárcel, entonces entrevistará a un violador y nota que no es asertivo, luego a otro y observa lo mismo entonces, si se repite el patrón, el investigador podrá extraer una característica general de los violadores. Para obtener estos datos, los investigadores realizan entrevistas de criminales violentos condenados sin posibilidades de salir de la cárcel, para que así brinden amplia información y con esta no tengan nada que ganar o perder. Además se basan en la observación conductual y en informes de la conducta del delincuente brindada por otras personas (allegados, víctimas o guardianes penitenciarios). También se nutren los investigadores de datos provenientes del expediente judicial y con base en todas estas fuentes se construye el perfil inductivo. (Ressler, 1999). Homant y Kennedy (1998) sugirieron que este perfil se usó para la estrategia de entrevista y testimonios de individuos, determinando si sus características emparejan con las características de una base de datos de una clase de agresores determinada. La ventaja de este modelo es que es un gran facilitador de características, pues ofrece premisas con características básicas del agresor que permiten perfilarlo y predecir su comportamiento. (Turvey, 1999). 2. Perfiles de agresores conocidos, perfil criminal o método deductivo Este método se desarrolla haciendo inferencias con base en el análisis de la evidencia psicológica de la escena del crimen. Se trata de ir de lo general a lo particular; es decir, de premisas generales como la edad del agresor, la raza de la víctima, las agresiones específicas que el criminal hizo a la víctima como cubrirle la cara o dejar algún tipo de simbología, etc, de la evidencia psicológica se extraen rasgos del agresor para dar como resultado un perfil particular. Por ejemplo: agresor adulto, joven y blanco que es psicópata porque siente arrepentimiento. Para realizar este perfil resulta de mucha utilidad hacer comparaciones con las características de otros comportamientos criminales similares de población conocida (penitenciaria o carcelaria) obtenida mediante el método inductivo. (Turvey, 1999). Este método se puede usar como un tipo investigativo y adjudicativo, ya que como primera medida, el análisis de la evidencia conductual puede ser sistemáticamente examinada e interpretada para los hechos del caso, y después de esto puede ser usado para asistir en el proceso que se ponga a disposición en una corte legal (Turvey, 1999). El perfil criminal deductivo no implica un individuo específico ni un crimen específico. Puede ser usado para sugerir un tipo de individuo con características psicológicas y emocionales específicas; describe solo las características evidentes en la conducta criminal a la mano, así como las circunstancias de tal conducta.

Los encargados de hacer perfiles deductivos, recopilan información de la escena del crimen para analizarla y poder revelar qué tipo de persona lo cometió. Los casos reales de crímenes no se resuelven por pequeñas pistas, sino por el análisis de todas las pistas y los patrones del crimen. El perfil de criminales desconocidos el mismo método deductivo y consiste en el proceso de interpretación de la evidencia forense que incluye observar la escena del crimen, tomar fotografías, reportes de autopsia, fotografías de la autopsia, además del estudio individual del agresor y la victima partiendo de los patrones de conducta se deducen las características del agresor(es), la demografía, emociones y motivaciones (Turvey,1999). El método de perfil deductivo incluye dos fases: -La fase investigadora: en la que como su nombre lo indica se investiga todo lo que tiene que ver con las evidencias ya sean físicas o conductuales. -La fase del ensayo: esta fase involucra el análisis de evidencias conductuales de crímenes conocidos donde ya existe un sospechoso, por esta razón la meta en este caso es ayudar en el proceso de entrevista o interrogatorio y ayudar a desarrollar la visión de la fantasía en la mente del ofensor, para este fin se debe ser imparcial, es decir, tener una mente abierta y un pensamiento crítico, se debe pensar como delincuente, en sus necesidades, experiencias y motivaciones, por último se debe tener en cuenta la experiencia de vida pues esto puede influir de manera determinante en las personas (Turvey, 1999). 3. Perfil geográfico Está relacionado con las características físicas del lugar, podría llamarse perfil de la escena del crimen, ya que intenta generalizar la vinculación de las localizaciones de la escena del crimen con la probable residencia de un agresor desconocido. Aunque este tipo de perfil es primordialmente empírico, emplea el concepto de mapa mental y trata de reconstruir una representación psicológica relevante de las áreas del crimen en donde el agresor se sienta confortable (Homant, 1998). Rossmo (1997) citado por Homant (1998) afirma que un perfil geográfico es de gran ayuda para refinar el perfil de la escena del crimen, ya que lo que se intenta es generalizar la vinculación de la localización de la escena del crimen con la posible residencia del agresor, además de ayudar a formular el mapa mental. Para el caso colombiano, es importante mencionar que La Policía Nacional esta utilizando técnicas de georeferenciación es decir que se está implementando la técnica del perfil geográfico. Proceso de Generación del Perfil Criminal Después de haber revisado a varios autores, se logró en este trabajo de grado sintetizar una propuesta de modelo del proceso de generación del perfil de criminales desconocidos con base en la evidencia psicológica de la escena del crimen, en donde estuvieran implicados la recopilación de la teoría de la mayoría de autores que trabajan en perfiles criminales. Así, se dividió el proceso en tres fases: Etapa previa a la elaboración del perfil, que contiene la información del contexto sociocultural donde ocurrió la escena del crimen y la protección de la escena del crimen, la segunda fase consiste en realizar un análisis de la victima, las entrevistas a testigos y obtener Información de la escena o lugar de los hechos, para poder clasificar la información según el tipo y estilo de homicidio y la motivación del agresor todo esto para lograr reconstruir el crimen y como objetivo final de esta fase la descripción del perfil criminal. En la tercera fase se espera que haya una captura, una confesión y una sentencia condenatoria, posterior a lo cual se retroalimenta todo el proceso confrontándolo con los datos reales.

1. Etapa previa a la elaboración del perfil Información del contexto sociocultural donde ocurrió le escena del crimen.. La información que se obtiene de este primer paso será: situación geográfica (clima, vías de comunicación, etc.), idiosincrasia (política, cultura), idioma, religión predominante, situación social, raza predominante, situación económica, índices criminales (estadísticas criminológicas, archivos, etc.) para dimensionar adecuadamente el crimen. Protección de la escena del crimen En primera instancia los Investigadores deben saber que dentro de una escena del crimen existen riesgos biológicos que pueden atentar contra su salud; es por ello necesario que los investigadores conozcan una serie auto cuidados con el objetivo de evitar riesgos para ellos. En segunda instancia, se procede a cercar el área donde se halló el cadáver en un perímetro de 150 metros para que en dicha área se pueda reunir información como tomar fotos de la posición del cuerpo, realizar gráficos y tomar notas de los más pequeños detalles que durante la investigación probablemente sean de gran ayuda para la continuidad del proceso. Cada pista, cada evidencia puede ser la clave para resolver el crimen. 2. Durante la elaboración del perfil Análisis y /o entrevista de la víctima En el caso de que la victima este viva, de lo contrario se realizará un análisis retrospectivo de ella a través de una autopsia psicológica que permita reconstruir lo más ampliamente posible su personalidad. La información que se debe obtener es: domicilio, reputación en el trabajo y en el vecindario, descripción física hasta de su ropa el día del incidente, su estado civil, hijos, parientes, nivel de educación, situación financiera, datos y antecedentes de la familia, historial médico y psicológico, temores, hábitos personales, hábitos sociales, uso de sustancias psicoactivas, pasatiempos, amigos y enemigos, cambios recientes en su estilo de vida, cualquier juicio en tribunales, antecedentes, la última vez que fue vista, edad, etc; y se determina si era una víctima de alto o bajo riesgo (Ressler, 1999). La víctima es la última persona que evidencia el crimen; si está viva la victima puede dar información relevante acerca de los eventos ocurridos, pero si la victima está muerta, la escena del crimen y la autopsia psicológica contará la historia. En esta instancia el perfilador debe interesarse en las actividades de la victima ya que estos elementos pueden dar información que acompaña al perfil. Idealmente, el elaborador de perfiles debe tener la siguiente información específica acerca de cada víctima (Holmes y Holmes, 1996). Rasgos físicos de la víctima, estatus marital, estilo de vida personal, ocupación de la víctima, educación de la víctima, demografía personal de la víctima, historia médica de la víctima, historia psicosexual de la víctima, historia judicial de la víctima, últimas actividades de la víctima. Entrevista a testigos Los investigadores se dedicaran a buscar testigos que brinden información física o psicológica del atacante o sospechoso como la siguiente: si tiene contextura atlética, poco o ningún orgullo en su apariencia física, hábitos nocturnos, no interactúa bien con la gente, sus pasatiempos son solitarios, si es casado, si tiene pareja y ella es más joven, si es empleado o no, además los testimonios recogidos son útiles para validar la información obtenida de la víctima. Información de la escena o lugar de los hechos

Evidencia forense y de conducta. En este punto deben reunirse todas las evidencias físicas disponibles así como también las conductas, esto asegura que se analicen todas las características del crimen y de la escena. El análisis de la escena o lugar de los hechos Este apartado debe poseerlas características del crimen – escena. En estas características se deben tener en cuenta el método de acercamiento a la victima que realizo el ofensor, el método de ataque, el tipo de situación, naturaleza y sucesión de actos sexuales, los materiales que se usaron, la actividad verbal y los actos preventivos, por ejemplo para que no descubran el cadáver.(Ressler,1999). Sería ideal que la persona encargada de elaborar el perfil haya observado varias escenas de crímenes para determinar si existen pautas repetidas, así como también debe conocer los tipos de criminales; en este último aspecto, se tendría en cuenta lo siguiente: fotografías de la escena del crimen (víctima y el área), informe de la autopsia, informe completo de la situación como la fecha y hora, ubicación, el arma, la reconstrucción de la secuencia de los eventos y una entrevista detallada con la víctima sobreviviente o testigos (Policía Nacional de Colombia, 1998). Criterios de clasificación de la información del delito. Se empiezan a organizar las entradas de información dentro de un conjunto de patrones que tienen sentido. Aquí se encuentran 7 modelos que permiten diferenciar y organizar la información obtenida en la primera etapa (Ressler,1999). Tipo y estilo de homicidio. Un homicidio simple tiene una víctima. Uno doble tiene dos víctimas, en un único suceso y en un solo lugar. Uno triple tiene tres víctimas que mueren en un mismo lugar durante un único suceso. De tres víctimas en adelante se clasifica como asesinato en masa, donde mueren más de cuatro víctimas en un mismo lugar y en un solo suceso. Hay dos tipos de asesinato en masa: el clásico y el familiar; en el clásico, el asesino opera en un lugar durante un periodo de tiempo y la descripción del asesino en masa suele ser de un trastornado mental cuyos problemas han aumentado hasta el punto que empieza a actuar contra grupos de personas que no tienen nada que ver con su problema. En el tipo de asesinato en masa familiar es como su nombre lo indica, el asesino mata a los miembros de su familia; si éste mata a mas de tres miembros de su familia y luego se suicida, el crimen es clasificado como asesinato en masa /suicidio y si no existe el suicidio y mata a más de cuatro miembros de la familia, se llama asesinato familiar. Hay dos tipos adicionales de asesinos múltiples: los “spree murders” o asesinos “itinerantes” y los asesinos en serie. Un asesino itinerante mata en dos o más lugares y no tiene un periodo de enfriamiento emocional. Un asesino en serie comete tres o más homicidios separados entre sí en el tiempo; esto permite que el criminal se enfríe emocionalmente entre uno y otro asesinato, el asesino suele matar con premeditación. Es necesario tener en cuenta que tanto al asesino en masa y al asesino itinerante no les importa la identidad de sus víctimas; al asesino en serie sí, es decir, las clasifica. Teniendo clara esta diferenciación se puede empezar a formar el perfil del criminal. A pesar de la existencia de estos tipos de criminales, Ressler y Burgess en 1985, hicieron una lista de 25 variables para distinguir la personalidad, antecedentes socioeconómicos y conducta de la escena del crimen envuelta en dos tipos de agresores: los organizados y desorganizados (Homant y Kennedy, 1998). Los agresores organizados son descritos como más inteligentes, socialmente competentes, son más probables de que respondan a algunos precipitantes

estresores situacionales, y son más probables para demostrar cuidado, planeación y control en el acto criminal; por tal motivo, estos son más difíciles de capturar. Para el caso colombiano, será necesario comprobar que estas topologías se adecuan a la población del país. La intención primaria del asesino. En un asesinato puede haber tanto intenciones primarias como secundarias. El motivo primario es la meta fundamental que se logra a través de otras que se denominan secundarias. En la motivación primaria pueden incluirse razones emocionales, egoístas o específicas, un individuo puede matar en defensa propia, por compasión o por motivos sexuales. La violencia o las disputas familiares pueden causar los homicidios. Si el asesino tiene un trastorno mental puede cometer un crimen simbólico o tener una crisis psicótica. Los asesinatos que se cometen en grupo tienen motivos como religiosos, de culto u organizaciones fanáticas. (Ressler,1999). El riesgo para la víctima. Este concepto se maneja en varias etapas del proceso de generación del perfil y revela datos sobre el presunto asesino en cuanto a su modo de operar. Para calcular el riesgo de la víctima, se usan factores tales como la edad, profesión, estilo de vida y estatura. El riesgo se puede llegar a clasificar como alto (jóvenes y ancianos), moderado (estudiantes) o bajo (cuya profesión y estilo de vida hace que no sean blanco)(Ressler,1999).

El riesgo para el agresor. “El riesgo para la víctima está relacionado directamente con el riesgo para el agresor, es decir, el riesgo que corrió el agresor para poder cometer el crimen. Por ejemplo, secuestrar una víctima en la calle al medio día supone un alto riesgo, esto también aporta ideas sobre el agresor; indica, que el agresor está obrando bajo ciertos estresores personales que cree que no lo detendrán, o que necesita excitarse para poder cometer el crimen”. (Ressler, 1999, p. 10). La escalada del crimen “Al analizar los hechos y los patrones de los factores anteriores, se obtiene información sobre el aumento del grado de violencia empleado en el crimen. Los investigadores que hacen perfiles saben deducir la secuencia de los actos y así determinan el potencial del asesino, no solo para aumentar la virulencia de sus crímenes, sino también para repetirlos en serie. Un ejemplo es el caso de David Berkowitz quien comenzó su carrera criminal apuñalando a una adolescente sin matarla y terminó asesinando con un revólver calibre 44”. (Ressler, 1999, p. 10). El estudio del desarrollo de la conducta criminal de los agresores sistemáticos indica que cuando codifican a la víctima, es decir, mantienen un trato impersonal y se comunican pocos y solos con fines instrumentales, irán mostrando una mayor violencia a medida que van acumulando asaltos. (Garrido 2.000). Violencia expresiva y violencia instrumental

La violencia instrumental es aquella que va dirigida a conseguir los fines del delito, incluye todo aquello que es necesario hacer para controlar a la víctima (Ej. Maniatarla, golpearla). Diferente de la violencia expresiva que son comportamientos superfluos para la consecución del delito, Ej. para asesinar no es necesario torturar antes. Esta violencia permite al agresor expresarse, representa su personalidad e incluye su estilo personal de la ejecución del delito.(Garrido 2.000) El tiempo Se tiene en cuenta el tiempo necesario para: a) matar a la víctima, b) cometer actos adicionales con el cuerpo, c) deshacerse del cadáver; esto para que ayuden a la elaboración del perfil criminal.

El lugar

La escena del crimen puede no ser una sola, sino varios lugares que sirvieron de contexto a los hechos, por ejemplo puede ser distinto el lugar donde la víctima fue abordada, al lugar donde ocurrió el crimen y también el lugar donde se depositó el cadáver. El hecho de que se usen varios lugares suministra más información sobre el asesino, porque usar varios sitios implica planeación del delito, mayor edad cronológica y mayor tiempo transcurrido en la carrera delictiva. Cuando un criminal selecciona un blanco, el también debe tener cierto sentimiento acerca de si es correcto el lugar de asesinato. ¿Es apropiada esta zona para el asesinato? ¿Contiene suficientes víctimas? ¿Es familiar? ¿Hay riesgo de que lo atrapen? ¿Hay rutas de escape? En una investigación de asesinato, es importante preguntar por qué el asesino escogió un área particular para desechar el cuerpo, y por qué escogió una ruta en particular. El lugar o lugares de los hechos hablan de las preferencias del delincuente, porque simbolizan para él zonas en las que se siente seguro y confortable, zonas que conoció por las actividades que realizaba. Ej. Duffy trabajaba en el tren y depositó los cadáveres cerca de las vías férreas.

Rossmo (1994) describe una serie de zonas geográficas, derivadas del modelo de Brantingham y Brantingham, en el cual encuentran las áreas de “hogar”, “trabajo” y “almacenes y entretenimiento”, ya que constituyen las zonas de comodidad que permiten al agresor a cometer su crimen bajo un manto psicológico de protección. La distancia entre un lugar y otro permite inferir la clase y el medio de transporte utilizado por el agresor. Y los lugares de los hechos hablan también del “Mapa mental” del agresor, que involucra las imágenes que él tiene del espacio y de los alrededores, construidos por medio de sus experiencias y de las actividades diarias; estas son principalmente aquellas zonas que se encuentran cerca de donde se desplaza el criminal, tales como el hogar, trabajo, sitios de recreación, entre otros. Teniendo información del mapa mental de una persona, se puede inferir cuál es su rutina o ruta favorita de transporte. Con un análisis de los lugares se pueden descubrir los límites reales o psicológicos del mapa mental del delincuente, encontrar ríos, carrileras de tren, entre otras, las cuales pueden ser una barrera para los agresores o pueden servir para ejecutar el crimen. Incluso el análisis de los lugares de los hechos pueden informar sobre la zona de residencia del perpetrador de los crímenes, se supone que cuando un asesino serial comienza a asesinar, los primeros actos son situados relativamente cerca de la localidad donde vive o trabaja. Afirma Garrido (2.000) que los violadores jóvenes europeos operan en una zona de tres kilómetros a la redonda de su residencia, habrá que estudiar cuales son los radios de acción de los diversos delincuentes en Colombia, ya que se sabe que existen diferencias transculturales. La reconstrucción del crimen. Aquí se reconstruye la secuencia de sucesos y el comportamiento tanto del asesino como de la víctima; además, se indica cómo pasaron las cosas, cómo se comportaron las personas y cómo se planificó y organizó el encuentro. Esta reconstrucción se basa en las decisiones tomadas en la etapa anterior. La descripción del perfil criminal. Trata el tema de la descripción del tipo de persona que ha cometido el crimen y su manera de comportarse con relación al mismo. Se incluyen las características físicas, costumbres, creencias y valores, el comportamiento antes y hasta el momento del crimen, y el comportamiento después del crimen. Se pueden incluir recomendaciones para el interrogatorio o la entrevista con el asesino, su identificación y su detención. El perfil no incluye todo y no todos los perfiles tienen la misma información, en resumen la información que contiene un perfil es la siguiente: La raza del perpetrador, el sexo, edad aproximada, estado civil, ocupación, reacción ante el interrogatorio policial, grado de madurez sexual, si el individuo sería capaz de cometer otro crimen, la posibilidad de que haya cometido un delito similar en el pasado, posibles antecedentes policiales. Es de aclarar que para los casos colombianos las razas no se pueden clasificar debido a que el mestizaje es muy alto en el país, por ello esta categoría no es aplicable a nuestra cultura, se sugiere incluir la categoría de “color de la piel “o fenotipos más variados que la variable raza para el análisis de casos colombianos.

3. Etapa posterior a la elaboración del perfil

La investigación y retroalimentación del perfil.

“Una vez que el perfil criminal tiene congruencia, se remite un informe por escrito a la agencia que lo solicitó y este informe es incorporado a la investigación. Habiendo obtenido la información de la víctima y de los testigos se reúnen a los sospechosos que encajan en el perfil y son evaluados. Si este proceso termina con la identificación, detención y confesión del asesino, el perfil ha cumplido su objetivo. Si salen nuevas pruebas o no se identifica a ningún sospechoso, entonces tiene lugar una reevaluación; toda la información es examinada otra vez y se vuelve a validar el perfil”. (Ressler, 1999, p. 13) Cuando se logra una detención o una sentencia condenatoria, se comparan los datos reales con el perfil elaborado; si el sospechoso confiesa, es importante hacerle una entrevista detallada para controlar que todo el proceso del perfil haya sido válido. Evidencia psicológica Durante el proceso de generación del perfil se deben tener en cuenta ciertos aspectos de la víctima o de la escena del crimen que pueden ser observados de los cuales se pueden extraer inferencias psicológicas, a esto es a lo que se denomina Evidencia Psicológica. La evidencia psicológica primordial que busca el preparador del perfil, es el motivo; es muy importante que esta técnica se limite a los crímenes en donde no se evidencie motivo alguno tales como financiero, afectivo o sentimiento de venganza y se deben agotar todas las pistas lógicas antes de utilizar esta herramienta ya que las conductas son realizadas por los agresores para darle gusto a sus fantasías y a sus necesidades psicológicas. (Medina y Vergara, 1997). Para lograr esto es fundamental entrenar al policía en captar ciertas pistas que no son físicas pero que son básicas para poder resolver los crímenes; es decir, encontrar los sentimientos, los motivos y actitudes, así los perfiles serían una herramienta facilitadora para las autoridades judiciales (Gudjonsson y Copson, 1997). La mayoría de los crímenes evidencian dos tipos de comportamiento: uno físico y otro verbal, el investigador debe analizar la información del modo en que opera el delincuente y plantearse preguntas como: ¿qué elementos en la escena evidencian fuerza física o verbal? Y qué hechos pudieron haber motivado al criminal para llevar a cabo el hecho, esto significa que es una persona desorganizada e impulsiva y que probablemente vive cerca y llego a pie. (Medina y Vergara, 1997).

Recomendaciones para los Profesionales Encargados de la Generación de Perfiles Algunos de los puntos que se deben tener en cuenta para elaborar un perfil de una manera adecuada son: Formación académica o laboral en áreas afines Es necesario que el perfilador se haya aproximado a la investigación judicial y a este tipo de problemáticas de manera académica o laboral, estos conocimientos serían la base para construir conocimientos específicos de la técnica con base en ellos. Es decir, el perfilador es un especialista, por lo cual tiene como pre-requisito una formación de base que puede ser en derecho, en psicología, en psiquiatría, en investigación judicial y otras carreras que se apliquen al ámbito de la investigación judicial. Turvey, B. (1.999) realiza una listas de trabajadores en el área para poderlos distinguir y conocer su principal labor o desempeño: -Psicólogos forenses: Su labor está en la habilidad de realizar entrevistas con el propósito de hacer diagnósticos, tratamiento y asesorías en competencia / sanidad de las personas. No están capacitados para ciencias forenses relacionadas con evidencia física, ni tienen la experiencia para interpretar conductas de la escena del crimen. -Psiquiatras forenses: Son doctores médicos con entrenamiento en ciencias médicas como ciencias conductuales. Están igualmente preparados para la labor que realizan también los psicólogos forenses. -Criminólogos: Académicos inclinados al trabajo con población agresora. Deben estar dispuestos a la investigación de datos empíricos, de resultados en estadísticas y perfiles inductivos de los agresores. -Detectives e investigadores: En este se incluyen los oficiales de “law enforcement” y perfiladores criminales en sector privado de todo el mundo que se entrenan en técnicas y se asesoran con cursos y seminarios por medio de la lectura de libros e investigando, acumulando así una experiencia investigativa. Haciendo énfasis en la psicología; los roles que desempeña un psicólogo en el área de la criminalidad son: -Rol Clínico: los psicólogos interrogan a los clientes y utilizan ayudas como los test psicométricos (Test de Inteligencia, evaluación de funciones neuropsicológicas, personalidad y estado mental) y el análisis de datos conductual. -Rol Experimental: Llevan a cabo experimentos que son relevantes de cierto caso. -Rol Actuarial: Los psicólogos aplican las probabilidades estadísticas a datos conductuales. -Rol de Consejero: Los psicólogos hacen asesorías individuales a las víctimas y testigos cuando tienen que rendir declaraciones con el fin de disminuir la ansiedad y que la declaración sea veraz. (Turvey, 1999) Experiencia forense y en casos de crímenes violentos La habilidad y experiencia de los detectives que investigan crímenes graves han atraído siempre gran interés y muchos comentarios. En años recientes, el papel del detective ha sido sujeto a un intenso escrutinio público, con frecuencia impulsado por reportes de la prensa

sensacionalista. Frecuentemente, algún nuevo aspecto de la ciencia que actúa como soporte del trabajo del detective atrae la atención pública e incluso más si es un caso inusual. En contraste, la rutina y los aspectos profesionales de investigación son raramente destacados. Las indagaciones mayores pueden dejar cientos de sospechosos y es muy importante la priorización apropiada para permitir al investigador la utilización de su recurso más valioso, la experiencia. La mezcla de la experiencia de los detectives, la teoría de la conducta y las estadísticas contribuyen a la elaboración del perfil del delincuente desconocido y cubre fuentes como la policía, la academia, las ciencias médicas, psicológicas y forenses. Para que una técnica de perfil criminal sea efectiva, se requiere la habilidad de una agencia que entrene y que responda a las necesidades de los elaboradores de perfiles, es decir, que sea competente, que tenga acceso a la información necesaria para el caso, y que sean lo suficientemente analíticos en el área forense. (Turvey, 1999) Conocimiento del contexto socio-cultural Debido a que nunca se sabe dónde va a ocurrir un crimen, al momento de localizarlo, el perfilador criminal debe tener bases o conocimiento del sitio donde se produjo la tragedia, es decir, se debe empapar y entender los hábitos, los tipos de relaciones, los rituales que se vivan en la población punto a trabajar; debe saber cuál es el comportamiento o conducta que se tiene en este sitio para lograr entender o esclarecer el por qué del crimen. (Turvey, 1999) Trabajo interdisciplinario Al realizar un perfil psicológico se necesita de un arduo trabajo interdisciplinario ya que se debe hacer análisis muy minucioso de toda la escena del crimen lo cual requiere de bastante tiempo; además de tener conocimiento en todo este campo o ámbito laboral, también se debe tener experiencia en el área forense para que sea un poco más fácil hacer todo el análisis que se requiere (Turvey, 1999). Tolerancia y persistencia El trabajo del perfilador es emocionalmente agotador, ya que el profesional se encuentra a diario con situaciones que pueden cuestionar su sentido existencial y resultar muy dolorosas, el perfilador debe estar en la capacidad de tolerar estas informaciones y de modular su actitud frente a las mismas. De otro lado existen informes estadísticos de la efectividad de la técnica pero también existen informes que avisan de la cantidad de casos en los que se ha utilizado la técnica, se ha invertido gran cantidad de tiempo y dinero en la investigación y no dan como resultado la detención del autor. Por ello el perfilador debe ser capaz de afrontar los casos frustrantes. Conocimiento de los allegados a la víctima El policía debe mantener contacto tanto con la familia como los amigos del delincuente para

saber sus posibles conductas a tomar y así poder sobrevivir y sobrellevar la relación en esta persona (Ressler, 1999). Además, el perfil se puede seguir construyendo gracias a la información que brinden las víctimas de los delitos, ya que de acuerdo con las características del comportamiento del delincuente, podemos determinar cómo relacionarnos con este agresor. Sistematizar la información Para valorar un caso y realizar un posterior perfil criminal es de vital importancia clasificar la documentación pues en muchos casos es abundante y esto puede generar problemas en la consecución de los objetivos o en la identificación de patrones; por esta razón se deben usar herramientas para poder clasificarla de ahí la importancia de empezar a generar bases de datos que permitan guardar información y encontrarla cuando sea necesaria. Retomar casos sin resolver La valoración del caso frío según los norteamericanos consiste en un caso que ha estado sin resolver o inactivo por un periodo de tiempo. Se debe tener en cuenta la falta de cooperación entre la víctima y el detective, falta de testimonios o que parecen estar agotadas las estrategias. Para solucionar estos casos fríos se debe tener en cuenta el factor más importante, el tiempo, por esta razón se deben analizar aspectos como la culpa que con el tiempo puede aumentar, las relaciones que con el tiempo se disuelven o cambian, el miedo a denunciar pues con el tiempo es posible que este se reduzca, la nueva evidencia que pueden haber pasado por alto el personal que analizó la escena del crimen, el patólogo, etc (Turvey, 1999). Manejo adecuado de los medios de comunicación La publicidad y la opinión pública son importantes y un buen detective las usará como ventaja para obtener el máximo de información acerca del crimen y el agresor. Sin embargo, los reportajes irresponsables y los relatos ficticios pueden presentar grandes inexactitudes y distorsionar la perspectiva en el trabajo detective y el procedimiento investigativo sugiriendo ciertas habilidades y técnicas que en realidad simplemente no existen. Neutralidad El objetivo de un examinador forense es de ser neutral, tener una participación desinteresada; así mismo lo deben ser los elaboradores de perfiles criminales, ya que trabajan bajo los mismos estándares éticos. Observación e intuición Es importante resaltar que para la optimización de las investigaciones criminales, la deducción es usada para dibujar al perpetrador que es conocido como el perfil criminal. Quienes sean fuertes en la observación y sean intuitivos, pueden aprender este importante conocimiento con el entrenamiento apropiado, guía y campo de experiencia. (Stanton,1997). Así mismo, los perfiles constituyen la aplicación de la teoría e investigación de la ciencia del comportamiento al conocimiento que el preparador del perfil tiene de pautas que pueden

haberse repetido en varias escenas de crímenes; es importante que el preparador de perfiles observe muchas escenas de crímenes para que conozca las pautas y que tenga cierta familiaridad con delincuentes que hayan realizado delitos similares. Desarrollo de Software

En la actualidad, se ha trabajado con unos lineamientos básicos para la creación de sistemas de menú y comandos que ayuden a encontrar información almacenada de manera rápida y eficiente, en este sentido se utilizarían para la creación de bases de datos en la realización de perfiles criminales debido a la gran cantidad de información que generan haciendo necesario el uso de computadores como apoyo en el almacenamiento, evaluación y rápida recuperación de la información. (Holmes y Holmes, 1996). Es de vital importancia conocer algunas bases de datos en relación con los perfiles criminales, uno de los sistemas de computación aceptado a nivel nacional en Estados Unidos usado en incidentes de crímenes es conocido como HOLMES (Oficina de Sistemas de Investigación Mayor) el cual será utilizado en investigaciones múltiples o muy generales, excepto en los asesinatos “domésticos” o los homicidios involuntarios, donde el criminal es conocido y ha sido arrestado; por otro lado se encuentra el SIO, que analiza cualquier información más específica de la base se datos HOLMES (Stevens,1997, citado por Jackson y Bekerian, 1997). Conociendo la base de datos general se pueden nombrar dos ejemplos de algunas de las más específicas: -La base de datos CATCHEM, contiene información sobre asesinatos de niños cubriendo alrededor de 35 años de muertes, proporcionando guías de búsqueda de cuerpos filtrando información sobre algunos de los sospechosos.(Stevens,1997, citado por Jackson y Bekerian, 1997). -El centro de tratamiento de Massachussets ha creado un programa específico para la creación de perfiles de violadores llamado “tipología del violador versión 3” (MTC: R3), este programa aplicó los métodos racional y deductivo simultáneamente y el empírico / inductivo generando, probando e integrando taxonómicamente los perfiles de los violadores incluyendo también la teoría (Knight, Knight y Prentky, 1990, citado por Knight, Warren, Reboussin, Soley,1998). -Análisis Geográfico Computarizado: Es uno de los avances de un programa computarizado llamado CRIMINAL GEOGRAPHIC TARGETIN (CGT), el cual asesora las características espaciales de los crímenes.

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El National Center for the analysis of Violent Crime (NCAVC) desarrolló un sistema computarizado para analizar patrones criminales, denominado VICAP (Violent Criminal Apprehension Program) que con base en información de patrones comportamentales detecta y predice comportamiento de criminales violentos (Arrigo, 1.999).

Muchos estados de USA han sistematizado sus propias bases de datos sobre crímenes violentos, incluyendo el New York State Homicide Assesment and Lead Tracking System (HALT) and Michigan’s Homicide Investigative Tracking System (HITS). La base de datos nacional esta localizada en la academia de entrenamiento del FBI en Quantico Virginia dentro del Violent Criminal Apprehension Program (VICAP) que opera a través del Centro para el Análisis de Crímenes Violentos. (McCann, 1.992). Para el caso colombiano es necesario desarrollar sistemas computarizados de información nacional amplios y unificados. Con el fin de archivar en ellos toda la información nacional de delitos, es decir, que las instituciones gubernamentales (locales, regionales, nacionales) que tengan o requieran información de un delito puedan consignar o consultar dicha red de información. Esto hará posible detectar casos de delitos violentos seriales y aunar esfuerzos investigativos. Pero estos nuevos sistemas de información deben incluir mayor cantidad de información que la que se acostumbra a recabar, por ejemplo deben incluir aspectos como conducta verbal durante la ofensa, escena de crimen organizada o desorganizada, es decir, muchas variables más que permitan obtener información clave en el proceso de perfilamiento. Limitaciones de la Técnica

Si bien los perfiles son una herramienta útil, no son el resultado de encantamientos mágicos, no son siempre fidedignos y no se deben tomar literalmente, es decir que la investigación no se limitará a las personas que tengan las características indicadas en el perfil criminal. Este sirve para describir una generalidad de personas, no para señalar a un individuo determinado. Además frecuentemente, la usan los investigadores como técnica proactiva para inducir a los asesinos a entregarse. (Policía Nacional de Colombia, 1998) Debido a que el momento de recogida de información tanto de la víctima como de los testigos, se puede tornar muy amplia, esto genera que algunas veces se obtengan datos erróneos y por tal motivo se dé una conclusión que no genere resultados óptimos; esto a su vez puede dar un foco y una finalización de un perfil criminal o un sospechoso que no lo es. (Turvey,1999) Respecto a la técnica de perfilamiento específicamente, el impedimento más serio a la aprobación empírica ha sido la ausencia de medidas adecuadas y estandarizadas de indicadores de la escena del crimen; algunos investigadores han hecho esfuerzos para regularizar las definiciones operacionales de las variables de la escena del crimen o del proceso por medio del cual se hacen definiciones o mediciones en la escena del crimen. (Douglas y Jun, 1992; Hazelwood y Burguess, 1987; Hazelwood y Douglas, 1980; Lanning, 1992; Ressler et al., 1988; Warren, Reboussin, Hazelwood y Wright, 1991) Hay un componente subjetivo significante en la investigación de la escena del crimen. Como en otras áreas especializadas del conocimiento, aquí las habilidades cognoscitivas adquiridas y los procesos de decisión exitosos no siempre están claros (Bedard y Chi, 1992, citado por Knight, Warren, Reboussin y Soley, 1998), el cuidado debe tenerse para adquirir la información de los expertos en la toma de la decisión. De hecho, ciertos aspectos de sus análisis, como el reconocimiento de grupos de ofensores pueden eludir análisis empíricos y pueden tener que seguir siendo el dominio exclusivo de investigadores expertos (Douglas y Jun, 1992; Meehl, 1973 citados por Knight y colaboradores, 1998). Los estudios indican que los profesionales de la administración de la ley pueden tener prejuicios de perfiles que los predisponen a buscar ciertos perpetradores y convertir la técnica en una forma de discriminación, el objetivo es que a pesar de que existan ciertos rasgos característicos de los perfiles, se debe tener bastante cuidado para no ofender o agredir a personas que aunque pueden cumplir con algunos patrones, no están implicados en el crimen (Turvey, 1999). En cuanto le concierne a la Psicología, Gudjonsson (1993) citado por Jackson y Bekerian(2000) hace una lista de las principales razones por las que la evidencia psicológica puede ser no confiable al elaborar perfiles: 1.Deficiencia de conocimiento, habilidades y experiencia. 2.Carencia de preparación y entereza. 3.Apropiado uso de los test psicológicos o mala interpretación de los resultados . 4.Anhelo de agradar al agente. Una evidencia específica del uso inapropiado de esta técnica es el prejuicio y la discriminación, que pueden también desencadenar procesos judiciales, el caso ocurrió en el aeropuerto internacional de Cleveland, en donde una pareja de árabes (Julia y Hassan Abbass), se disponían a realizar un viaje de vacaciones a una isla del caribe, sin embargo al tratar de abordar el vuelo fueron acusados de terrorismo basados en sus características (origen, sexo y religión) ya que en las aerolíneas norteamericanas se utiliza el perfil del

pasajero como la técnica de seguridad más efectiva que existe; la pareja demandó a la aerolínea y finalmente fueron indemnizados por cuatro millones de dólares (Higgins, 1997). El uso de listas de perfiles en las agencias de seguridad crean discriminaciones algunas veces, pues los datos demográficos se usan para descubrir posibles sospechosos; existen quejas debido a esto ya que a muchos afro americanos se les ha creado el perfil injusto de traficantes de droga (Higgins, 1997). Un ejemplo de lo mencionado anteriormente se encontró cuando un conductor de raza negra fue asediado por un automóvil policiaco por una suposición de infracción de tráfico, el funcionario cuestiono al chofer tratando de encontrar respuestas incoherentes para poder investigar el vehículo; es exactamente esta clase de tratamiento injusto que lleva las minorías a desconfiar del sistema de justicia (Higgins, 1997). Algunos puntos relevantes de los perfiles criminales se basan en creencias políticas radicales, problemas de salud mental, sentimientos de injusticia o con problemas de dinero, lo que no siempre resulta ser correcto porque muchas de estas personas no cometen actos terroristas y no es posible arrestar a alguien porque cumple con el perfil, pero ayuda a la investigación, la base racial es real pero debe manejarse internamente. (Higgins, 1997)



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1. Concepto de Profiling (perfil criminológico)
Offender profiling (perfil del delincuente), fue creado por agentes del FBI en el
centro de entrenamiento Quantico (Virginia Oeste) en años 70, para designar la
técnica de describir el comportamiento y características probables del autor
desconocido de un asesinato.
Holmes y Holmes, en su libro clásico “la perfilación de los delitos violentos”,
señalan que se utiliza esta técnica “cuando el investigador tiene ante sí un
crimen en el que están ausentes los motivos habituales, pudiendo ser el
instrumento esencial para la resolución exitosa del caso”.
Garrido (2006), el perfil criminológico puede definirse como una estimación
acerca de las características biográficas y el estilo de vida del responsable de
una serie de crímenes graves y que aún no se han identificado.
2. Evolución histórica del profiling. La Psicología del crimen.
El uso de la psicología para combatir y estudiar el crimen debe estar
relacionado desde el inicio mismo de ésta, sin embargo, ha sido relativamente
reciente en el tiempo la intención de algunos expertos de elaborar una
metodología más o menos sistemática que nos ayude a capturar a criminales
usando las aportaciones que la psicología nos brinda. Esta metodología ha
estado basada principalmente en la creación, desarrollo y uso de técnicas
clasificatorias y de etiquetajes del delincuente criminal, teniendo inicialmente
como principal objetivo la captura del criminal. El acopio de datos ha
posibilitado un estudio más en profundidad, que ha dado lugar a diversas
teorías psicológicas del crimen, teorías que tratan de explicar el hecho criminal
al igual que hace con cualquier patología mental. El desarrollo de técnicas
terapéuticas y de rehabilitación del crimen está en un estadio muy precoz.
Desde la Criminología:
 En Italia, Lombroso, obra “El hombre delincuente” (1876).
 Hans Gross:
 1893 “La investigación criminal: Un manual práctico para
magistrados, policías y abogados”.
 Revista forense, “Criminología”.
 Obra conocida, 1908 “Psicología criminal”.
 John O´Connell y Harry Soderman, obra “La investigación criminal
moderna” (1935).
Profiling: perfiles criminales y técnicas proyectivas.
I JORNADAS DE DOCUMENTOSCOPIA, 12-13 de febrero de 2009, Universidad de Alicante
 En Alemania (1955), Kretschmer diseña una clasificación basada en
características físicas:
 Leptosómico.
 Atlético.
 Pícnico.
 Mixtos.
Las anteriores aportaciones tienen un fuerte componente biologicistas y fueron
siendo abandonadas por la poca utilidad que ofrecía, así como por sus
carencias científicas. Posteriormente y junto con el desarrollo que la psicología
iba atesorando, las teorías dejaron a un lado las características físicas para
detectar a criminales y empezaron a usar características psicológicas.
Desde la Ciencia Forense:
La medicina forense es la rama de la medicina que aplica los principios y
conocimientos de las ciencias médicas al campo de la ley.
Una de las aportaciones históricas más notables fue la del forense que
participó en los crímenes de Jack el Destripador, en Londres 1888. Otro médico
que participó en la investigación, el Dr. Bond llegó a elaborar posiblemente el
primer perfil psicológico de un asesino en serie.
En la práctica forense se reconoce la evidencia física y la reconstrucción del
crimen.
Desde los Científicos de la conducta (psiquiatras y psicólogos).
Destaca la aportación del Dr. Brussell, psiquiatra americano, su aproximación
al perfil criminológico adoptaba la forma de un diagnóstico del estado mental
del sospechoso, a partir del estudio de las conductas que mostraba en las
escenas del crimen.
La explosión del profiling: FBI
1970.USA. A partir de esta fecha, resulta vital para el desarrollo de esta técnica
las aportaciones y desarrollos realizados por el FBI. El perfil psicológico del
criminal queda establecido como técnica de investigación policial para resolver
los casos difíciles, se crea la Unidad de Ciencias del Comportamiento en el
FBI, unidad especializada en el diseño de este tipo de perfiles. Agentes del FBI
se preocupan por este tema y se van especializando, entre ellos Robert
Ressler.
A partir de las aportaciones del FBI, la técnica del Perfil criminal ha ido
evolucionando y adoptándose por otros cuerpos de policía de otros países.
Además, se han creado diversas titulaciones académicas, agencias y
organizaciones privadas encargadas de realizar perfiles criminales.
Profiling: perfiles criminales y técnicas proyectivas.
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3. Aplicaciones del profiling
Generalmente, el uso del perfil criminológico se restringe generalmente a
crímenes importantes tales como homicidios y violaciones. Cuando se trabajan
en homicidios donde el culpable es un desconocido para la víctima, el perfil
puede ayudar a dar luz sobre el crimen y encaminar a la policía en sus
investigaciones.
Cuando se quiere evaluar la posibilidad de relacionar varios homicidios, realizar
un perfil sobre el autor de los asesinatos puede ayudar a determinar si estamos
ante un asesino en serie o ante asesinos inconexos.
En otras ocasiones, el perfil ayuda a conocer ante qué tipo de personas nos
enfrentamos y éste arma puede usarse antes de su captura, provocando por
ejemplo al agresor en los medios de comunicación, y después de su captura,
preparando los interrogatorios.
4. Escuelas de perfiles criminológicos
 Aproximación inductiva. Su premisa indica que si ciertos crímenes
cometidos por personas diferentes son semejantes, entonces los
delincuentes deben también compartir rasgos de personalidad comunes.
 Aproximación deductiva. Se deriva de un estudio exhaustivo de la
escena del crimen y de la evidencia dejada allí (tanto físico como
psicológico). Es más lento y laborioso.
 Aproximación mixta. En España, Vicente Garrido y Jorge Sobral se
decantan por una combinación de ambas escuelas, pues emplear los
conocimientos de criminología nos ayuda a deducir aspectos relevantes,
pero a la vez podemos obtener información inductiva valiosa de otros
casos anteriores.
 Hipótesis de la consistencia delictiva en Canter:
La postura de Canter y la escuela de psicología investigativa de la universidad
de Liverpool, se fundamenta en la hipótesis de la consistencia delictiva, la cual
indica que, los delincuentes, como el resto de la gente, actúan de modo
consistente en el tiempo y en diferentes situaciones. Señalando el corolario
como el modo en que se comete un crimen reflejará la conducta diaria y los
rasgos del delincuente.
El principio de la consistencia describe que la forma en que un delincuente trata
a sus víctimas nos da mucha información acerca del modo en que trata a la
gente con la que mantiene una relación significativa.
Profiling: perfiles criminales y técnicas proyectivas.
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5. Cualidades del perfilador
 Habilidad de interpretar “temas” o “historias”:
 Capacidad de percibir detalles.
 Capacidad para percibir patrones de conductas delictivas.
 Conocimiento extenso en el que poder comparar patrones.
 Turvey considera que es necesario adoptar una posición psicológica
específica:
 Procurar liberarse de los deseos y necesidades personales.
 Aceptar que cualquier conducta y sentimiento puede ser objeto de
una fantasía de poder o de sexo.
6. Metodología del profiling:
Para la elaboración de un perfil criminal es necesario el análisis y evaluación
de estas fuentes: escena del crimen, perfil geográfico, modus operandi y firma
del asesino y victimología.
Escena del crimen
Las características de la escena del crimen son los elementos distintivos de un
escenario criminal, puestos en evidencia por las decisiones del comportamiento
del delincuente con respecto a: la ubicación de la víctima y del delito y el
subsiguiente significado para el delincuente.
La investigación de la escena del crimen es el corazón del método de trabajo
profiling.
Destaca el Principio del intercambio de transferencia de Locard: “cuando un
criminal interacciona con una víctima, hay algo de él que se transfiere a ella o
al resto del escenario, así como del escenario o la víctima hacia él”
Es importante por esto la protección de la escena o escenas del crimen ya que
cada pista puede ser clave, además, es necesario evaluar si ha habido una
manipulación de dicha escena, lo que suele llamarse actos de precaución o
conciencia forense (cuando elimina pruebas físicas).
Perfil geográfico
Este perfil describe el aspecto geográfico donde se desenvuelve el delincuente,
sus escenas del crimen, los puntos geográficos de esos crímenes, sus
desplazamientos, el terreno en el que actúa, zona de riesgo, base de
operaciones.
Profiling: perfiles criminales y técnicas proyectivas.
I JORNADAS DE DOCUMENTOSCOPIA, 12-13 de febrero de 2009, Universidad de Alicante
Muchos estudios se han hecho al respecto, de los cuales destaca, la Hipótesis
del Círculo de Canter (estudio de 32 delitos de robo con escala en Inglaterra):
“Si ponemos en un mapa todo los delitos que, se supone, son obra de un
mismo delincuente, e identificamos las dos zonas más alejadas entre sí del
mapa, utilizando esa distancia como diámetro, trazando a continuación un
círculo que cubra todos los delitos, la hipótesis es que el criminal vivirá dentro
de ese círculo, posiblemente cerca del punto central”
El principio del círculo se sustenta en:
 Los delincuentes tienden a cometer sus delitos cerca de los lugares en
donde viven.
 Área de la psicología ambiental: se opera dentro de un área que resulta
familiar, especialmente el lugar donde se vive y trabaja.
Rossmo ha destacado la importancia de utilizar programas informáticos para
evaluar las características espaciales de los delitos seriales. Utiliza el sistema
“Objetivos geográficos delictivos”.
En España, la aplicación pionera del perfil geográfico la realizó Per Stangeland,
por aquel entonces profesor de Criminología en la Universidad de Málaga, en
un caso de Málaga de un violador que actuó desde 1997 hasta febrero de
2002.
Modus Operandi y la Firma
El Modus Operandi es el método que usa el asesino para llevar a cabo un
crimen, pudiendo variar con el tiempo.
La Firma del delincuente, es el motivo del crimen, el por qué, refleja la razón
por la que el asesino hace lo que hace. El asesino mantiene la firma, no la
cambia. La firma se dirige a satisfacer las necesidades psicológicas y
emocionales del agresor.
La Victimología
Las víctimas merecen comprensión como personas – y no un juicio moralporque
sólo teniendo presente esa humanidad las llegaremos a comprender. Y
puede llevarnos a entender quién podía querer matarla.
La víctima es la última persona en presenciar el crimen:
 Si logra sobrevivir la información que puede proporcionar es muy
relevante.
 Si no logra sobrevivir, son los hechos de la escena del crimen los
que deben narrar la historia. Siendo el perfilador quien debe
averiguar todo lo que se pueda acerca de las personas agredidas.
Profiling: perfiles criminales y técnicas proyectivas.
I JORNADAS DE DOCUMENTOSCOPIA, 12-13 de febrero de 2009, Universidad de Alicante
Por otra parte, el estudio y análisis de la víctima nos da información de cómo su
asesino se relaciona con sus víctimas, lo que nos proporciona una huella
psicológica importante para realizar el perfil. En un crimen hay dos
protagonistas, el asesino y su víctima, entre ellos hay una relación, el asesino
usa a la víctima para narrar su historia, para satisfacer sus fantasías
personales pero también para dejar constancia de su relación con el mundo. Y
es en esta relación donde se refleja más su personalidad.
7. Claves para el profiling en el asesinato serial
 Comprobación de que existe un caso de asesinato serial.
 Admisión de que existe un asesino en serie operativo (juego
psicológico).
 Una estrategia de investigación eficaz.
 La estrategia forense.
 Estrategias de búsqueda.
 El uso de los medios de comunicación.
 El manejo e interrogatorio del sospechoso.
 La entrevista con el asesino/ violador.
 Aplicación de Técnicas Proyectivas:
Las técnicas proyectivas son unos instrumentos considerados como
especialmente sensibles para revelar aspectos inconscientes de la
conducta ya que permiten provocar una amplia variedad de respuestas
subjetivas, son altamente multidimensionales y evocan respuestas y datos del
sujeto, inusualmente ricos con un mínimo de conocimiento del objetivo del test,
por parte de éste.
La evaluación total de la personalidad, no obstante, sólo puede obtenerse
cuando se efectúa una integración entre los datos del las Técnicas Proyectivas
y el cuadro global del comportamiento examinado.
Las Técnicas proyectivas destacadas dentro del ámbito forense son:
 Test de Rorschach.
 Grafología.
 Tests proyectivos gráficos, HTP (House, Tree, Person), de Buck-
Hammer.
 El TAT (Test de Apercepción temática) es un instrumento para la
exploración profunda de la personalidad que puede ser aplicado en
niños, adolescentes y adultos.
 Otros tests proyectivos:
 Test de Relaciones Objetales de Phillipson.
 Test guestáltico visomotor para adolescentes y adultos.
 Test del dibujo de la familia, de Corman.
 Test de la pareja de Bernstein
Profiling: perfiles criminales y técnicas proyectivas.
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 Test de las dos personas.
 Test del Garabato.
 Etc.
8. Eficacia del perfil en investigación criminal
En 2000, investigador y psicólogo forense de la Universidad de Sidney, Richard
Kocsis y su grupo, informaron que cuando compararon a 5 perfiladores, 35
policías, 30 psicólogos, 31 estudiantes y 20 autodeclarados “mentalistas”, los
más eficaces fueron los perfiladores, seguidos de los psicólogos.
Mediante la técnica del meta-análisis, otro estudio indica que los perfiladores
eran los mejores a la hora de predecir características de delincuentes.
Cada vez más policías incorporan a sus equipos un perfilador: EEUU,
Inglaterra, Australia, Suiza, Finlandia, Alemania, Canadá y Holanda.
Revistas dedicadas al perfil criminológico: Journal of Behavioral Profiling
(EEUU, fundador Turvey) y Journal of Investigative Psychology and Offender
Profiling (Liverpool, Inglaterra, liderado por Canter).
9. BIBLIOGRAFÍA
- Garrido, V. (2003). Psicópatas y otros delincuentes violentos.Editorial Tirant
“criminología y educación social”.
- Garrido, V.y Sobral, J. (2008).La investigación criminal: la psicología
aplicada al descubrimiento, captura y condena de los criminales”. Editorial
Nabla.
- Hazelwood, R., y Warren, J. (2003). Linkage analysis: Modus operandi,
ritual and signature in serial sexual crime. Aggression and Violent Behavior,
8, 587-598.
- Keppel, R.D. (1995). Signature murders; A report of several related cases.
Journal of Forensics Sciences, 45, 500-503.
- Keppel, R.D. (2000). Investigation of the serial offender: Linking cases
through modus operandi and signature. En L.B. Schlesinger (Ed.), Serial
offenders: Current thoughts, current findings (pp. 121-133). Boca Raton, Fl.:
CRC Press.
- Labuschagne, G.N. (2006). The use of a linkage analysis as evidence in the
conviction of the Newcastle serial murderer, South Africa. Journal of
Investigative Psychology and Offender Profiling, 3, 183-191.
- West, A. (2000). Clinical assessment of homicide offenders. Homicide
Studies, 4, 219-233
- Yakota, K., Fujita, G., Watanabe, K., Yohismoto, K., y Wachi, T. (2007).
Application of the Behavioral Investigative Support System for profiling
perpetrators of sexual
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